Yo, lo reconozco, soy mucho más de sol y de calor que de meses grises, fríos y lluviosos. Pero también os diré que a cada estación le saco su encanto y me convierto en “disfrutóloga” de todo lo que nos ofrece.

No me gusta que los días se acorten y menos aún que cambien la hora. Los días grises no son mis favoritos aunque tienen su encanto y cuando éstos llegan,  nos calzamos las katiuskas y coloreamos los pasos por donde pisamos. No me gusta nada que mi perro Fox se empape y se sacuda  y nos ponga perdidas… Pero él como buen Terranova que es, cuánto más mojado mejor que mejor.

Pero aunque los días sean más cortos, me gusta la luz que éstos irradian, me gustan los colores del campo, los mantos de hojas caídas en el suelo y el “crush, crush” que provocamos cuando las pisamos con katiuskas o sin ellas. Me gusta salir con Valeria a coger esas hojas secas, piñas o castañas y me gusta decorar la casa con calabazas. Calabazas de diferentes colores y tamaños, de las que no dan miedo.

 

Calabazas en otoño

 

Y por supuesto me gustan esos sabores otoñales y para aprovecharlos en mi cocina elaboramos distintas recetas, entre ellas éstas exquisitas mermeladas para poder disfrutar de éstos manjares todo el año.

 

Mermelada de Calabaza, Canela y Jengibre

 

Así que, por fin encontré un hueco para preparar ésta mermelada de calabaza con un toque de canela y jengibre. Y preparé también la tradicional mermelada de higos que elaboramos todos los otoños con los últimos frutos de mi higuera. De ésta última tenéis aquí la receta Mermelada de Higos , pero éste año le añadí también un trocito de jengibre para variarla un poco y exprimir aún más éste fantástico alimento.

 

Mermelada de Higos y Jengibre

 

 

Mermelada de Higos y Jengibre

 

 

– MERMELADA DE CALABAZA, CANELA Y JENGIBRE:

  • 800 grs de calabaza fresca.
  • 400 grs de azúcar moreno.
  • 1 trocito de jengibre ( 2 cm aprox)
  • 2 ramas de canela.
  • 1limón exprimido.
  • 125 ml de agua.

 

1.- Pelamos y cortamos la calabaza en trozos no muy grandes. Pelamos también el jengibre y lo cortamos en dos o tres trocitos.

2.- Ponemos la calabaza y el jengibre en una cacerola de fondo grueso. Incorporamos las ramas de canela y el azúcar. Añadimos el zumo de limón y el agua y removemos bien todos los ingredientes para que queden bien mezclados.

3.- Dejamos  macerando la mezcla 6 horas aproximadamente o toda la noche si lo preferís.

4.- Después cocinamos a fuego medio, una hora aproximadamente. Hasta que la calabaza esté totalmente blandita. Removemos de vez en cuando para que no se pegue. Si la calabaza está ya en su punto, bajamos el fuego al mínimo y con la cacerola destapada la dejamos media hora más para que vaya espesando. Si veis que es necesario más tiempo lo dejáis pero siempre vigilando la cocción. ¡Ojo!

5.- Una vez que vemos que tiene la consistencia deseada, retiramos las ramas de canela y batimos la preparación con la batidora de mano. Hasta que queda una mermelada fina y suave.

 

Mermelada de Calabaza, Canela y Jengibre

 

Éstas mermeladas las conservaremos en frascos de cristal. Pueden ser frascos reciclados de otras conservas, que es lo que yo hago, o podéis comprarlos en un montón de sitios. En grandes superficies, en tiendas de menaje, en “chinos”… Los hay muy baratos y algunos muy chulos.

Sean como sean los recipientes que vayáis a utilizar, hay que esterilizarlos:
1.- Introducimos las tapas de los botes elegidos en una cacerola con agua y dejamos que hiervan 10 minutos aproximadamente. Las sacamos y las colocamos sobre un paño de algodón.
2.- Ahora introducimos los tarros de cristal, nos aseguramos de que estén bien cubiertos por el agua y dejamos que hiervan 30 minutos. Los sacamos con cuidado con unas pinzas y los ponemos boca abajo sobre un paño de algodón hasta que se sequen.
3.- Una vez tenemos los tarros preparados los llenamos con las mermeladas hasta el borde. Introducimos los tarros sin tapa en la cacerola. Añadimos agua hasta cubrir 2/3 los tarros, calentamos a fuego lento durante 10 minutos aproximadamente con cuidado de que no entre agua en los tarros.
4.- Una vez transcurridos esos 10 minutos cerramos muy bien los botes. Añadimos más agua en la olla, hasta llegar al borde de los recipientes y calentamos otros 20 minutos más a fuego lento.
5.- Sacamos los tarros y ponemos boca abajo sobre el paño de algodón hasta que se enfríen. Etiquetamos como más nos guste y a la despensa.

 

 

Mermelada de Higos y Jengibre

 

 

Galletas de mantequilla otoñales

 

Tenéis que hacerlas y disfrutarlas. Son perfectas para  desayunos  o meriendas. Cualquiera de las dos confituras están exquisitas con galletas de mantequilla como las que yo hice. Requetebonitas para éstos días otoñales y grises.

También son perfectas para acompañar asados o darle un toque especial a tus ensaladas…

Disfrútalas con lo que más te apetezca.

 

Mermelada de Calabaza, Canela y Jengibre

 

Mermelada de Calabaza, Canela y Jengibre

 

 

Mermelada de Higos y Jengibre

 

Aprovecha el otoño, exprímelo y ¡consérvarlo!

¡Mmmmmmm….!

¡GRACIAS!